Caída en la recaudación afecta ingresos fiscales
- los ingresos del gobierno federal sumaron 1.77 billones de pesos, pero en términos reales cayeron 1.4%.
- La recaudación de ISR bajó 4.1% anual y quedó 2% por debajo de la meta (un faltante de 21,869 mdp).
- El IVA cumplió la meta, aunque registró una caída real de 3.7% frente a 2025.
- Subieron devoluciones y compensaciones a 384,000 mdp (+6.3%), presionando la recaudación neta.
| Rubro (1T 2026) | Dato clave | Lectura rápida | Fuente mencionada en el texto |
|---|---|---|---|
| Ingresos del gobierno federal (total) | 1.77 billones | Sube en pesos corrientes, pero cae 1.4% real | SHCP/SAT (citado) |
| ISR | -4.1% real y -2% vs meta (faltante 21,869 mdp) | Menor dinamismo del principal componente | SHCP (citado) |
| IVA | Cumple meta; -3.7% real | Crece nominal, pero pierde contra inflación | Centro de investigación citado / SHCP-SAT (citado) |
| Devoluciones y compensaciones | 384,000 mdp (+6.3%) | Mayor “descuento” contra la recaudación neta | México Evalúa / Jorge Cano (citado) |
Nota de contexto: las cifras anteriores corresponden al primer trimestre de 2026 y provienen de datos de SHCP/SAT citados en el análisis, así como de estimaciones y comentarios retomados por Expansión y México Evalúa.
Desempeño del ISR en 2026
Para quienes operamos con empresas medianas —exportadoras e importadoras— el ISR suele ser el termómetro más directo de utilidades y de “salud” del ciclo. En 2026, ese termómetro se enfrió: la recaudación del Impuesto Sobre la Renta (ISR) registró una disminución de 4.1% respecto al mismo periodo de 2025. Además, frente al objetivo calendarizado en la Ley de Ingresos de la Federación 2026, el ISR quedó 2% abajo, lo que equivale a 21,869 millones de pesos que no llegaron al erario, según cifras de la SHCP citadas en el análisis.
El dato se vuelve más relevante por el contexto operativo del primer trimestre: es el periodo en el que las empresas presentan su declaración anual de ISR. Aun así, la recaudación pasó de 501,276 millones de pesos en el primer trimestre de 2025 a 460,599 millones en 2026. Es decir, hubo menos ingreso pese a que aumentó el número de contribuyentes corporativos con declaración “con pago”: 39,329 personas morales más que el año previo.
Esa combinación —más declaraciones con pago, pero menos recaudación— sugiere que el promedio pagado por declaración se redujo. Estimaciones publicadas por Expansión apuntan que, en promedio, por cada declaración de ISR por persona moral se pagaron 758,926 pesos en 2025, mientras que en 2026 el pago promedio fue de 658,152 pesos. En términos prácticos, el ISR no solo cayó por volumen total: también por “ticket promedio” de pago.
Caída del ISR Promedio EmpresarialHecho 1 (volumen): hubo más personas morales con declaración con pago (+39,329).Hecho 2 (monto): aun así, el ISR total del trimestre bajó (de 501,276 mdp a 460,599 mdp).Implicación aritmética: si sube el número de declaraciones con pago pero baja el total, entonces baja el pago promedio (coincide con las estimaciones de Expansión: 758,926 → 658,152 pesos).Tres factores que ayudan a explicar el “por qué” (según el análisis citado):
1) Desaceleración económica → menor utilidad/base gravable.
2) Menor recaudación por fiscalización → menos ingreso “secundario” que suele complementar.
3) Más devoluciones/compensaciones → mayor resta contra el neto.
México Evalúa, a través de Jorge Cano, lo explica con un primer factor: la desaceleración económica, que afectó la recaudación primaria y se reflejó en un desempeño limitado en declaraciones. Para una dirección financiera, esto se traduce en una lectura simple: si el ciclo se desacelera, se comprimen márgenes, se ajustan utilidades y el ISR lo refleja con rapidez.
“Vemos tres factores relacionados con el desempeño del ISR, el primero es la desaceleración de la economía, la cual afectó la recaudación primaria, con un desempeño limitado en las declaraciones”.
Jorge Cano, coordinador del Programa de Gasto Público y Rendición de Cuentas en México Evalúa.
Los otros dos factores —fiscalización y devoluciones— también terminan moviendo el ISR neto, pero el punto de partida es claro: en 2026, el ISR dejó de ser el motor que normalmente sostiene la recaudación cuando las empresas declaran.
Impacto del IVA en la recaudación
El IVA es el impuesto que más sentimos en la operación diaria: se cobra en la venta de bienes y en la prestación de servicios, y su dinámica suele acompañar el pulso del consumo y de la actividad económica. En 2026, el IVA tuvo un comportamiento mixto: alcanzó la meta de recaudación, pero registró una caída de 3.7% respecto a 2025.
En cifras del primer trimestre, el IVA recaudado fue de 401,577 millones de pesos. En términos nominales, el monto incluso aparece ligeramente arriba del año previo (un aumento de 1,132 millones), pero al ajustar por inflación el resultado es una contracción real. Esta diferencia entre “nominal” y “real” importa para la planeación: una empresa puede ver ventas en pesos corrientes relativamente estables, pero con menos volumen o con costos subiendo más rápido, lo que termina afectando márgenes y, por extensión, el resto de la base tributaria.
Nominal vs. real en IVANominal: lo que se recauda (o vende) en pesos del momento.Real: lo nominal ajustado por inflación; sirve para ver si hay más actividad “de fondo” o solo precios más altos.En el IVA del 1T 2026 se ve el contraste: sube ligeramente en nominal (+1,132 mdp), pero cae en real (-3.7%).Lectura práctica: el IVA puede “cumplir meta” y aun así señalar menor volumen de transacciones o un consumo más débil.
Para nosotros, el mensaje operativo es que el IVA no está fallando por un problema de cumplimiento sino por el entorno: cuando el consumo y la actividad pierden tracción, el IVA deja de crecer como se esperaría. En un año con objetivo ambicioso de recaudación, un IVA que no acelera limita el espacio para compensar caídas en otros rubros.
En el mismo corte trimestral, destaca que el IEPS sí creció con fuerza: 191,635 millones de pesos y un avance real de 19.4%. Aunque IEPS no es el foco de este artículo, sirve como contraste: cuando hay cambios en tasas o en la base gravable de productos específicos, la recaudación puede repuntar incluso si el ciclo general se enfría. En IVA, en cambio, el desempeño depende más del volumen agregado de transacciones en la economía.
Desde la perspectiva de tesorería, un IVA con menor dinamismo suele venir acompañado de dos tensiones: (1) clientes que ajustan compras o alargan ciclos de pago, y (2) mayor sensibilidad a la administración del capital de trabajo (inventarios, cuentas por cobrar y por pagar). No es un dato aislado: es una señal de que el flujo operativo puede volverse más exigente, especialmente en cadenas de suministro con importación de insumos o exportación con plazos largos de cobro.
Resultados de la fiscalización tributaria
La fiscalización —auditorías, revisiones y acciones de control— es el componente “secundario” que puede empujar la recaudación cuando la economía no ayuda. En este texto, cuando hablamos de fiscalización nos referimos a ingresos derivados de acciones de revisión y control, no a la recaudación “normal” por declaraciones.
En 2026, ese empuje se debilitó: los ingresos por fiscalización fueron de 315,000 millones de pesos, lo que representa una caída de 4.4% frente a 2025. De acuerdo con México Evalúa, es la primera vez que cae esta recaudación secundaria por fiscalización desde 2019.
Ingresos por Fiscalización: Alcance y ClavesQué suele entrar en “ingresos por fiscalización” (en el uso del término en este artículo): cobros derivados de auditorías/revisiones, determinación de créditos, regularizaciones y acciones de control.Qué NO es (para no mezclar conceptos): la recaudación “normal” que llega por declaraciones presentadas y pagadas sin una acción de revisión.Cómo se interpreta en el agregado: si baja, puede significar menor rendimiento de esas acciones en el periodo (sin que eso implique menos revisiones caso por caso).Checkpoint para empresas: si tu operación depende de CFDI y comercio exterior, revisa consistencia documental (CFDI–contabilidad–declaraciones) antes de que un requerimiento te obligue a reconstruir evidencia a contrarreloj.
Este punto es clave porque, en años recientes, el SAT había reforzado su estrategia de cumplimiento sin crear nuevos impuestos: más vigilancia, más cruces de información y más presión sobre contribuyentes con inconsistencias. Que la fiscalización recaude menos puede interpretarse de varias maneras dentro de los hechos disponibles: o bien hay menos “espacio” para recuperar adeudos con la misma intensidad, o bien el rendimiento marginal de las acciones de fiscalización se está reduciendo en un entorno donde la actividad económica también se desacelera.
En paralelo, el SAT presentó para 2026 un enfoque de fortalecimiento administrativo a través del Plan Maestro 2026, que incluye selección “inteligente” de auditorías, uso de analítica para detectar irregularidades y medidas para combatir prácticas como la facturación fraudulenta. También se reporta una expansión de presencia física (oficinas y unidades móviles) y reglas que permiten auditorías videograbadas, además de restricciones para emisión de facturas a contribuyentes “sospechosos”, según reportes sobre el plan.
Para una empresa mediana, el mensaje no es “habrá menos fiscalización”, sino más bien: el SAT mantiene herramientas y estrategia, pero la recaudación atribuible a fiscalización bajó en el agregado. En la práctica, eso puede coexistir con revisiones más focalizadas. Cuando la autoridad fiscal busca eficiencia, tiende a concentrarse en casos con mayor probabilidad de recuperación o con patrones detectables en datos.
En términos de decisiones, lo que nosotros leemos es una necesidad de reforzar controles internos: conciliación de CFDI, consistencia entre contabilidad y declaraciones, y trazabilidad documental (especialmente en operaciones de comercio exterior). En un entorno donde el SAT busca cerrar brechas sin subir tasas, la calidad de la evidencia y la disciplina de cumplimiento se vuelven parte del “costo de operar”.
Crecimiento de devoluciones y compensaciones del SAT
El tercer factor que explica el menor desempeño neto —y que muchas veces se subestima en la conversación pública— es el aumento de devoluciones y compensaciones. Aquí las tratamos como salidas de caja del fisco (devoluciones) o aplicaciones de saldos a favor contra otros impuestos (compensaciones) que reducen la recaudación neta reportada.
En 2026, el total de devoluciones y compensaciones fue de 384,000 millones de pesos, un crecimiento anual de 6.3%, de acuerdo con lo referido por Jorge Cano.
Cálculo de la recaudación neta
1) Recaudación bruta del periodo (lo que se cobra por ISR/IVA/IEPS, etc.).
2) (-) Devoluciones (salidas de caja por saldos a favor procedentes).
3) (-) Compensaciones (saldos a favor aplicados contra otros impuestos a pagar).
4) = Recaudación neta reportada (lo que efectivamente queda como ingreso neto).
Checkpoint de lectura: cuando ves “la recaudación cayó”, vale la pena preguntar si fue por menor cobro bruto, por mayores devoluciones/compensaciones, o por una mezcla de ambos.
Este dato importa por una razón sencilla: la recaudación que se reporta como ingreso neto no solo depende de lo que se cobra, sino también de lo que se devuelve o se compensa. En IVA, por ejemplo, las devoluciones pueden ser particularmente relevantes para empresas exportadoras (típicamente con saldos a favor por tasa cero en exportación y acreditamiento de IVA en insumos). En ISR, las compensaciones y devoluciones también pueden aparecer por pagos provisionales o saldos a favor.
Desde el punto de vista de caja empresarial, el aumento de devoluciones puede tener dos lecturas compatibles con los hechos: (1) más contribuyentes están solicitando devoluciones/compensaciones y el SAT las está procesando, o (2) hay más saldos a favor por la dinámica económica (por ejemplo, menor venta interna o cambios en la mezcla de operaciones). El dossier no permite concluir cuál domina, pero sí deja claro el efecto fiscal: más devoluciones reducen el ingreso neto.
Para direcciones financieras, esto se vuelve una variable de planeación: cuando el entorno se desacelera, es común que aumente la atención a recuperar saldos a favor para sostener liquidez. Pero también es un recordatorio de que el calendario de devoluciones y su gestión administrativa pueden impactar el capital de trabajo. En comercio exterior, donde los ciclos de cobro pueden ser de 60, 90 o 120 días, el “timing” de una devolución de IVA puede ser material.
En términos de política pública, el aumento de devoluciones y compensaciones también interactúa con la meta ambiciosa de recaudación anual. Si el SAT busca un récord, el crecimiento de devoluciones es un viento en contra: para alcanzar el mismo neto, se requiere cobrar más bruto o mejorar eficiencia en otros rubros.
Relación entre PIB y recaudación tributaria
Impacto fiscal del crecimiento real
Dato ancla (SHCP): 1 punto porcentual (pp) de PIB real ≈ 50,900 millones de pesos en ingresos tributarios no petroleros.
Lectura rápida: si el crecimiento real termina 1 pp por debajo de lo previsto, el “hueco” potencial en ingresos (todo lo demás constante) sería del mismo orden de magnitud.
Para 2026, la meta de crecimiento del PIB se estableció en un rango de 1.8% a 2.8%, con un punto medio de 2.3% anual. En ese marco, el desempeño observado en el arranque del año se vuelve relevante: el PIB creció 0.2% en el primer trimestre, según el reporte citado en la investigación externa. Sin extrapolar ni “predecir”, el dato sí ayuda a entender por qué ISR e IVA pierden dinamismo: con crecimiento bajo, se reduce el volumen de transacciones y se presionan utilidades.
Para una empresa, la relación PIB-recaudación se traduce en un mecanismo concreto: cuando el crecimiento se desacelera, el gobierno enfrenta presión para cumplir metas de ingresos sin subir tasas. Eso suele empujar a dos frentes: (1) mayor eficiencia administrativa (digitalización, cruces de datos), y (2) mayor intensidad en fiscalización focalizada. El Plan Maestro 2026 encaja en esa lógica: cerrar brechas, combatir evasión y reforzar controles.
También hay un canal indirecto que nos interesa especialmente en Mundi: si la recaudación se queda corta, el gobierno puede enfrentar decisiones de ajuste presupuestal o de financiamiento. Sin afirmar un resultado específico, el punto es que el ciclo fiscal y el ciclo de crédito suelen conectarse: la percepción de fortaleza de ingresos públicos influye en condiciones financieras, y eso termina permeando al costo y disponibilidad de financiamiento para empresas.
| Variable | Qué observar | Por qué ayuda a interpretar ISR/IVA |
|---|---|---|
| Crecimiento del PIB (real) | Si acelera o se frena | Marca el “piso” de actividad que alimenta consumo y utilidades |
| ISR (variación real) | Si cae más que el PIB | Sugiere presión en utilidades, pago promedio o efectos de devoluciones/compensaciones |
| IVA (variación real) | Si cae pese a subir nominal | Señala que inflación está “tapando” menor volumen de transacciones |
Análisis de la recaudación total en el primer trimestre
En el primer trimestre de 2026, los ingresos del gobierno federal alcanzaron 1,766,787 millones de pesos (aproximadamente 1.77 billones), un aumento nominal de 46,856 millones frente al mismo periodo de 2025. Sin embargo, al ajustar por inflación, el resultado fue una caída real de 1.4%. Esto ayuda a entender por qué, pese a cifras “grandes”, el SAT no logró el récord de recaudación planteado como objetivo anual.
Si nos concentramos en la recaudación tributaria del trimestre, el total reportado fue de 1,575,409 millones de pesos, con una variación real de -0.6%. Dentro de ese agregado, el desempeño fue desigual:
- ISR: 899,923 millones de pesos, con caída real de 4.1%.
- IVA: 401,577 millones, con caída real de 3.7% (aunque con leve aumento nominal).
- IEPS: 191,635 millones, con crecimiento real de 19.4%.
| Impuesto (1T 2026) | Recaudación (mdp) | Variación real vs 1T 2025 | Qué aporta a la lectura del total |
|---|---|---|---|
| ISR | 899,923 | -4.1% | Principal arrastre a la baja por su peso en el total |
| IVA | 401,577 | -3.7% | Señal de consumo/actividad con menor tracción en términos reales |
| IEPS | 191,635 | +19.4% | Amortiguador: compensa parcialmente, pero no alcanza a revertir ISR+IVA |
| Total recaudación tributaria | 1,575,409 | -0.6% | El agregado cae en real pese a IEPS fuerte |
La lectura es que el “hueco” principal proviene de los dos pilares tradicionales (ISR e IVA), mientras que IEPS funcionó como amortiguador. Pero incluso con IEPS fuerte, la recaudación total no logró sostener crecimiento real.
En paralelo, el objetivo anual de recaudación para 2026 se colocó en 5.8 billones de pesos, un nivel históricamente ambicioso. Ese objetivo implica que el desempeño trimestral no solo debe ser positivo, sino consistente. Cuando el primer trimestre arranca con contracción real, el resto del año enfrenta una aritmética más exigente: o mejora la actividad económica, o se incrementa la eficiencia recaudatoria, o se compensa con otros rubros.
Para empresas medianas, este panorama suele traducirse en un entorno de mayor escrutinio y de ajustes administrativos: más requerimientos de información, más cruces y más importancia de la trazabilidad. No porque el SAT “quiera” presionar por presionar, sino porque el marco de metas fiscales y el desempeño real del trimestre empujan a buscar recaudación donde sea más factible obtenerla: cumplimiento, regularización y reducción de evasión.
Factores que afectan la recaudación en 2026
Los hechos disponibles permiten ordenar los factores detrás del menor dinamismo recaudatorio en 2026 en tres grandes bloques, con un contexto adicional de metas ambiciosas.
1) Desaceleración económica. México Evalúa identifica la desaceleración como el primer factor que afectó el ISR: menor desempeño en declaraciones y, en general, una base gravable menos dinámica. El dato de crecimiento del PIB de 0.2% en el primer trimestre ayuda a contextualizar por qué ISR e IVA se debilitan: utilidades y consumo pierden tracción.
2) Menor recaudación por fiscalización. Los ingresos por fiscalización fueron de 315,000 millones de pesos, 4.4% menos que en 2025, y es la primera caída desde 2019. En un año con objetivo de recaudación récord, una fiscalización que rinde menos reduce el margen para compensar la debilidad del ciclo.
3) Aumento de devoluciones y compensaciones. El total de 384,000 millones (+6.3%) actúa como un “descuento” sobre la recaudación bruta. En sectores exportadores, las devoluciones (especialmente de IVA) son parte estructural del sistema; el punto es que, en el agregado, su crecimiento presiona el neto.
4) Meta anual elevada y estrategia administrativa. El SAT y la SHCP plantearon para 2026 una meta de 5.8 billones de pesos. Para acercarse, la estrategia se apoya en continuidad e intensificación de medidas administrativas: sin amnistías fiscales, con mayor control a grandes deudores y cierre de brechas, además del Plan Maestro 2026 (auditorías más inteligentes, digitalización, combate a facturación fraudulenta, y mayor presencia operativa).
5) Composición de impuestos: IEPS como soporte parcial. El IEPS creció con fuerza en el trimestre (+19.4% real), lo que sugiere que cambios en tasas o en la recaudación de productos específicos pueden sostener ingresos aun con ciclo débil. Pero el tamaño relativo de ISR e IVA hace difícil que IEPS, por sí solo, compense caídas simultáneas en ambos.
Palancas fiscales y límites estructuralesPalancas que ayudan (pero no son infinitas):IEPS fuerte puede amortiguar un trimestre débil.Fiscalización puede recuperar ingresos aun con menor crecimiento.Límites estructurales:Si ISR e IVA (los pilares) se enfrían a la vez, el “hueco” suele ser grande.Devoluciones/compensaciones más altas reducen el neto aunque el cobro bruto no se desplome.Implicación práctica para empresas: en un entorno así, suele subir el valor de (1) proyecciones conservadoras de flujo, y (2) evidencia y trazabilidad para evitar fricciones de cumplimiento.
Para una empresa que importa o exporta, estos factores se vuelven decisiones: revisar supuestos de ventas y márgenes (por ISR), monitorear el ritmo de consumo y precios (por IVA), y fortalecer cumplimiento
Este análisis está escrito desde la óptica de Mundi, enfocada en cómo cambios en recaudación, devoluciones y fiscalización se traducen en presión (o alivio) sobre liquidez y capital de trabajo en empresas medianas que importan y exportan.
Este texto se basa en información de acceso público disponible al momento de su redacción sobre el primer trimestre de 2026. Algunas cifras y series pueden revisarse o actualizarse cuando se publiquen datos definitivos. Los montos y variaciones se interpretan de forma agregada, por lo que la situación de cada sector o empresa puede diferir.