Ualá lidera morosidad en créditos en 2026

  • Ualá registra el IMOR más alto entre las instituciones observadas: 11.49%, frente a un promedio de 1.56% en banca múltiple.
  • Detrás aparecen Covalto (6.89%), Bansí (4.59%) e ICBC (4.50%).
  • En el extremo de menor morosidad: Shinhan (1.17%) y Bank of China (1.24%).
  • BBVA México concentra alrededor de 73% de los créditos del conjunto analizado (CNBV, 21 de julio de 2026).
Institución IMOR Referencia rápida
Ualá 11.49% Más alto del corte
Covalto 6.89% Segundo más alto (entre los citados)
Bansí 4.59% Alto vs promedio
ICBC 4.50% Alto vs promedio
Promedio banca múltiple 1.56% Corte CNBV 21-jul-2026

1. Ualá y su Índice de Morosidad elevado

Los datos de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) al 21 de julio de 2026 muestran un contraste que vale la pena leer con lupa: el Índice de Morosidad (IMOR) promedio de la banca múltiple se ubicó en 1.56%, pero hay instituciones que se alejan de ese nivel de forma marcada. En esa lista, Ualá aparece con el indicador más alto entre las instituciones señaladas: 11.49%.

Traducido a un lenguaje operativo —el que nos importa cuando pensamos en riesgo de contraparte y disponibilidad de crédito—, el dato implica que por cada 100 pesos que Ualá da en crédito, 11.49 pesos no se han pagado. No es una discusión abstracta: un IMOR de doble dígito cambia la conversación sobre originación, cobranza, provisiones y apetito de riesgo.

Interpretación del IMOR 11.49%Cómo leer 11.49% sin tecnicismos: si una cartera fuera de $100, el indicador sugiere $11.49 en incumplimiento (según la definición de IMOR del corte).Qué suele mover en la operación: más foco en cobranza, ajustes en originación y mayor atención a provisiones.Qué no te dice por sí solo: no explica si el resultado viene de un producto específico, una cohorte reciente, cambios de política o un shock puntual; para eso se necesitaría desglose adicional.

En este artículo usamos el IMOR como lo reporta la CNBV: la proporción de la cartera de crédito en situación de incumplimiento. Con este indicador podemos comparar instituciones en el mismo corte, pero no permite por sí solo explicar las causas (mezcla de productos, perfil de clientes o políticas internas) sin información adicional.

En el mismo corte, detrás de Ualá aparecen Covalto (6.89%), Bansí (4.59%) e ICBC (4.50%). La lectura no es “quién es bueno o malo”, sino que el sistema convive con perfiles de cartera muy distintos aun cuando el promedio se mantenga relativamente bajo.

Para una empresa que busca financiamiento (o que depende de líneas para capital de trabajo), estos diferenciales importan porque suelen anticipar condiciones de crédito más estrictas: mayor selectividad, cambios en políticas internas y, en algunos casos, ajustes en precios o en criterios de aprobación. En 2026, el mensaje central es que el promedio del sistema no cuenta toda la historia: la dispersión entre instituciones es el dato.

2. Comparativa del IMOR en la banca múltiple

Cuando ponemos el IMOR de cada institución contra el promedio del sistema (1.56%), se ve con claridad que la banca múltiple mexicana mantiene, en general, niveles relativamente bajos de morosidad, pero con “colas” relevantes: algunos bancos rondan cerca de 1%, mientras otros se mueven en rangos de 2% a 3%, y un grupo pequeño se despega con fuerza.

En el bloque de morosidad más alta, además de Ualá (11.49%), aparecen otras instituciones con IMOR elevado. En un segundo escalón, ya por arriba del promedio pero sin extremos, están Scotiabank (2.30%) y Bancoppel (2.92%). Y cerca del promedio se ubica Citi México (1.55%), prácticamente en línea con el indicador general.

Esta comparación sirve para una pregunta muy concreta que nos hacen CFOs y tesorerías: “¿Qué tan ‘normal’ es el nivel de cartera vencida en el sistema?” La respuesta, con estos datos, es que el sistema luce contenido en promedio, pero hay instituciones con riesgo crediticio materialmente mayor.

Preguntas clave para IMOR
Para comparar IMOR sin caer en conclusiones rápidas, léelo con estas 3 preguntas:
1) Nivel: ¿está por debajo, en línea o por encima del 1.56% promedio del corte?
2) Escala: ¿qué tan grande es su presencia (cartera/créditos/acreditados) dentro del universo observado?
3) Impacto práctico: si el IMOR sube o baja, ¿qué tan probable es que se traduzca en cambios de aprobación, garantías, covenants o monitoreo para tu empresa?
Regla útil: IMOR (porcentaje) ≠ impacto (monto). Para dimensionar “peso” en el mercado, el porcentaje necesita contexto de escala.

También es un recordatorio metodológico: el IMOR es un porcentaje, no un monto. Por eso, para entender el impacto potencial en el mercado de crédito (y en la disponibilidad de financiamiento), conviene leer el IMOR junto con el tamaño de cartera y el número de acreditados. En otras palabras: un IMOR alto en una institución pequeña no pesa igual que un IMOR moderado en una institución dominante, aunque ambos sean señales relevantes.

3. Instituciones con menor morosidad

En el otro extremo del tablero, hay instituciones que reportan indicadores inferiores al promedio de la banca múltiple. En el corte de CNBV, Shinhan registra el IMOR más bajo con 1.17%, seguido de Bank of China con 1.24%. En el mismo rango aparece Banregio (1.25%).

Institución IMOR
Shinhan 1.17%
Bank of China 1.24%
Banregio 1.25%
Banorte 1.34%

Este grupo es importante por dos razones. La primera es obvia: un IMOR más bajo sugiere una cartera con menor proporción de incumplimiento, lo que suele asociarse con procesos de originación más conservadores, mejor desempeño de cobranza o una mezcla de clientes con menor estrés de pago (sin que podamos atribuir causas específicas con estos datos).

La segunda razón es más práctica para empresas: cuando el sistema se mueve, las instituciones con morosidad contenida tienden a tener más margen para sostener el crédito sin endurecer tanto sus criterios, al menos en comparación con quienes ya cargan niveles altos de incumplimiento.

En este bloque también vale subrayar dos casos que, por su presencia en el mercado, suelen aparecer en conversaciones de financiamiento empresarial: Banorte registra un IMOR de 1.34% (por debajo del promedio de 1.56%), y Citi México está prácticamente en el promedio con 1.55%. Es decir: no todo banco grande o visible está necesariamente en los extremos de morosidad.

La conclusión operativa es sencilla: en 2026, el “piso” de morosidad en banca múltiple está alrededor de 1.2%–1.3% para algunas instituciones, y eso ayuda a dimensionar qué tan lejos están los casos de mayor riesgo relativo.

4. BBVA México y su concentración de créditos

Si el IMOR nos dice “qué proporción no se paga”, el tamaño de la cartera nos dice “cuánto pesa” cada institución en el mercado. Y aquí el dato dominante es BBVA México.

Al 21 de julio, la banca múltiple contabilizaba 1,490,457 créditos y 293,064 acreditados, de acuerdo con la CNBV (corte al 21 de julio de 2026). Dentro de ese universo, BBVA México concentra 1,097,050 créditos y 154,651 acreditados. En términos prácticos, esto significa que el banco reúne aproximadamente 73% de los créditos registrados en el conjunto de instituciones analizadas y más de la mitad de los acreditados.

Banco Créditos Acreditados
BBVA México 1,097,050 154,651
Santander 139,379 35,417
Banorte 65,710 41,505

Para una empresa mediana —sobre todo si opera con múltiples bancos o si depende de líneas revolventes— esta concentración importa porque sugiere que una parte grande del “pulso” del crédito bancario, al menos en este corte, pasa por un solo jugador. No estamos diciendo que eso sea bueno o malo; estamos diciendo que es un hecho estructural del mercado observado.

Detrás de BBVA, Santander registra 139,379 créditos y 35,417 acreditados. Banorte aparece con 65,710 créditos y 41,505 acreditados. En número de acreditados, después de BBVA aparecen Banorte, Santander, Banamex y Banregio. En particular, Banamex registra 26,615 acreditados y 34,192 créditos, mientras Banregio cuenta con 26,377 acreditados y 46,154 créditos.

La lectura para decisiones de financiamiento es que, además de comparar tasas y plazos, conviene entender la escala: en un mercado concentrado, cambios internos en el líder (políticas de riesgo, apetito sectorial, criterios de documentación) pueden sentirse rápido en el resto de la cadena.

5. Crecimiento del crédito bancario a empresas

En el mismo flujo informativo, se reporta que el crédito bancario a empresas crece 7.7% “a un año de firmar acuerdo con el gobierno”. El dato es relevante porque pone contexto: mientras discutimos morosidad, el crédito empresarial no necesariamente está en contracción; hay señales de expansión.

Para quienes gestionan capital de trabajo, esto abre dos lecturas simultáneas. La primera: crecimiento del crédito puede significar más disponibilidad de financiamiento bancario para operación, inventarios o ciclos de cobranza. La segunda: cuando el crédito crece, el sistema también enfrenta el reto de mantener disciplina en originación para que el aumento de colocación no se traduzca, con rezago, en deterioro de cartera.

Aquí es donde el IMOR vuelve a ser útil como termómetro: si el promedio se mantiene relativamente bajo (1.56% en banca múltiple), el crecimiento del crédito convive con una morosidad contenida a nivel sistema, aunque con instituciones que se despegan.

Para empresas exportadoras e importadoras —que viven plazos de 60, 90 o 120 días y dependen de liquidez— el punto no es celebrar o alarmarse por un porcentaje aislado, sino usarlo como señal para revisar: (1) qué bancos están más activos, (2) qué tan selectivos se están volviendo, y (3) qué tan sensible es su operación a un endurecimiento de crédito si la morosidad repunta.

En otras palabras: crecimiento de 7.7% es una noticia que sugiere dinamismo, pero el mapa de IMOR recuerda que no todos los originadores están parados en el mismo lugar.

6. Análisis del IMOR y su importancia

El Índice de Morosidad (IMOR) es el indicador que permite conocer qué proporción de la cartera de crédito de un banco está en incumplimiento. En términos de cálculo, se obtiene al dividir el saldo de la cartera vencida entre el saldo de la cartera total, y expresarlo como porcentaje. Es, en esencia, una forma estandarizada de comparar instituciones.

Lectura rápida del IMOR
Cómo usar el IMOR en una lectura rápida (con checkpoints):
1) Ubica el corte (fecha y universo). Checkpoint: si comparas meses distintos, el “ranking” puede cambiar.
2) Identifica el IMOR del banco y compáralo contra el promedio (en este corte, 1.56%). Checkpoint: diferencia de décimas puede ser normal; saltos a 2–3% ya cambian la conversación.
3) Recuerda qué mide: proporción de cartera en incumplimiento. Checkpoint: no es “pérdida final”; es un termómetro de atraso/incumplimiento según la definición del reporte.
4) Ponlo en escala: acompáñalo con tamaño (créditos/acreditados/cartera). Checkpoint: un porcentaje alto en una base pequeña no tiene el mismo peso sistémico.
5) Traduce a decisiones: ¿esperas más requisitos, garantías o monitoreo? Checkpoint: úsalo para preparar la negociación, no como único criterio.

¿Por qué importa para una empresa —no para el consumidor final— que un banco tenga IMOR de 1.25% o de 4.50%? Porque el IMOR suele ser una señal adelantada de cómo se comportará el crédito: cuando la morosidad sube, típicamente aumenta la presión para ajustar políticas internas (aprobación, garantías, covenants, documentación, monitoreo). No estamos afirmando que eso ocurra automáticamente en cada caso; estamos diciendo que el IMOR es un insumo clave para anticipar conversaciones con bancos.

Los datos también dejan una idea que conviene repetir: la morosidad no depende del tamaño del banco. El propio corte lo ilustra. Banorte está entre las instituciones con mayor número de acreditados (41,505) y aun así su IMOR es 1.34%, por debajo del promedio. Banregio muestra algo similar: 26,377 acreditados y 46,154 créditos, con IMOR de 1.25%.

En contraste, instituciones con operación más pequeña pueden mostrar morosidad más alta. El ejemplo citado es Bancoppel, con 394 acreditados y 565 créditos en este segmento, y un IMOR de 2.92%. Scotiabank aparece con 1,623 acreditados y 2,217 créditos, con IMOR de 2.30%.

Para la toma de decisiones, el IMOR no sustituye el análisis de contrato, tasa o plazo, pero sí ayuda a responder una pregunta práctica: ¿qué tan “estresada” luce la cartera del banco con el que me voy a apalancar? En 2026, esa lectura es especialmente útil cuando el crédito crece y la dispersión de morosidad entre instituciones es amplia.

7. Banorte y su posición en el mercado

Banorte aparece en este corte con una combinación que, desde la óptica empresarial, es relevante: escala en número de acreditados y morosidad por debajo del promedio.

En cifras, Banorte registra 65,710 créditos y 41,505 acreditados. En número de acreditados, se ubica detrás de BBVA y por encima de otros jugadores relevantes, formando parte del grupo que sigue al líder del mercado. Al mismo tiempo, su IMOR es de 1.34%, menor al 1.56% promedio de la banca múltiple.

Escala y morosidad: equilibrio clave
Escala vs morosidad (por qué importa el “combo”):A favor de la escala: más presencia suele significar más puntos de contacto, productos y capacidad operativa para atender empresas.Riesgo de la escala: una cartera grande también puede amplificar el efecto de cambios internos (políticas, apetito sectorial) en el mercado.A favor de una morosidad contenida: sugiere una cartera menos presionada en el corte, lo que puede dar más margen para sostener condiciones.Límite de la lectura: IMOR no reemplaza revisar condiciones específicas (garantías, covenants, plazos, comisiones) ni el ajuste por sector.

Este punto es importante porque rompe una intuición común: que “más volumen” necesariamente implica “más morosidad”. Los datos disponibles no sostienen esa relación como regla. De hecho, el propio reporte subraya que la morosidad no depende del tamaño del banco.

En la práctica, para una empresa mediana que busca diversificar fuentes de financiamiento, Banorte aparece como un jugador con presencia relevante en acreditados y con un indicador de morosidad contenido en el corte observado. Eso no reemplaza el análisis caso por caso (sector, garantías, historial, estructura de pagos), pero sí aporta contexto para entender por qué ciertas instituciones pueden mantener condiciones más estables que otras cuando el ciclo se complica.

La lectura final de esta sección es operativa: si estamos revisando líneas, renovaciones o nuevas colocaciones en 2026, conviene mirar no solo el “nombre” del banco, sino su combinación de escala y calidad de cartera medida por IMOR.

Contexto actual de los créditos en México

En 2026, el debate sobre “créditos sin pagar” se entiende mejor como un mapa de promedios bajos con dispersión alta. El promedio de IMOR de la banca múltiple (1.56%) sugiere un sistema relativamente contenido, pero la presencia de instituciones con IMOR de 2%–3% y otras con niveles mucho más altos (como Ualá con 11.49%) muestra que el riesgo no está distribuido de manera uniforme.

Al mismo tiempo, el mercado exhibe una concentración relevante: BBVA México agrupa cerca de 73% de los créditos del conjunto analizado. Para empresas, esto significa que el acceso al crédito y sus condiciones pueden estar influidos por decisiones de pocos actores con gran escala.

Contexto del corte de datos
Corte de datos (para leer este análisis con el contexto correcto):Fuente: Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV)Fecha de referencia: 21 de julio de 2026Universo: banca múltiple e instituciones incluidas en el corte citado en el textoMétrica principal: IMOR (proporción de cartera en incumplimiento)Complementos usados: número de créditos y acreditados para dimensionar escalaCómo usarlo: compara instituciones dentro del mismo corte; para tendencias, necesitarías varios cortes consecutivos

2. Índice de Morosidad: ¿Qué es y por qué es relevante?

Su relevancia está en que permite comparar instituciones y detectar dónde se acumula el incumplimiento. Para una empresa, el IMOR funciona como señal de entorno: puede anticipar qué tan probable es que un banco ajuste criterios, pida más información o sea más selectivo en renovaciones.

3. Comparativa de morosidad entre bancos

El corte de CNBV muestra extremos claros entre instituciones. La conclusión es que el “riesgo promedio” no describe bien la experiencia de cada institución.

4. Consecuencias de la morosidad en el sistema financiero

Sin salirnos de lo observable, la morosidad es el termómetro de incumplimiento y, por tanto, un insumo para decisiones de crédito. Cuando el IMOR es alto, la institución enfrenta más presión para gestionar cartera vencida. Para el mercado, esto puede traducirse en cambios en la forma de originar y administrar crédito. Para empresas, el impacto se siente en conversaciones de renovación, condiciones y apetito sectorial.

5. Estrategias para mitigar el riesgo de morosidad

Desde la perspectiva de una empresa que toma deuda, la mitigación empieza por la planeación: entender calendarios de cobro y pago, y alinear financiamiento con el ciclo operativo. En el plano bancario, la comparación de IMOR ayuda a seleccionar contrapartes con carteras más contenidas, sin asumir que el tamaño por sí solo define el riesgo.

6. La importancia de la educación financiera

La educación financiera, en clave empresarial, no es teoría: es capacidad de leer indicadores (como IMOR), entender qué significan y traducirlos a decisiones. En 2026, con dispersión de morosidad entre instituciones, saber interpretar estos datos ayuda a negociar mejor y a anticipar endurecimientos.

7. Alternativas de financiamiento para empresas

El crecimiento del crédito bancario a empresas (7.7% en el periodo referido) sugiere que el financiamiento bancario sigue activo. Aun así, para empresas con ciclos largos de cobranza, la diversificación de fuentes y estructuras de financiamiento es una conversación recurrente, especialmente cuando algunos originadores muestran morosidad más elevada.

8. El papel de las fintech en el crédito

El caso de Ualá en este corte pone sobre la mesa que el ecosistema no bancario tradicional (o de nuevos jugadores) puede exhibir perfiles de morosidad muy distintos al promedio. Para empresas, esto refuerza la necesidad de evaluar condiciones y estabilidad de cada proveedor de crédito con métricas comparables, no solo con narrativa comercial.

9. Regulaciones y su impacto en la morosidad

La CNBV aparece como fuente de referencia para medir el estado de la cartera y comparar instituciones.

Desde nuestro ángulo en Mundi, este tipo de cortes (IMOR, número de créditos y acreditados) es útil cuando se traduce a decisiones concretas de capital de trabajo: con qué contrapartes conversar primero, qué tan probable es que cambien criterios de originación y qué tan rápido puede moverse el mercado cuando la morosidad se dispersa entre instituciones.

Este texto refleja información pública disponible al momento de su redacción (21 de julio de 2026) y debe leerse como una fotografía de ese instante. Las cifras e indicadores pueden cambiar con actualizaciones posteriores y variar entre productos, por lo que podrían diferir de cortes futuros. El IMOR puede servir como señal orientativa para decisiones de financiamiento, pero no reemplaza la revisión de condiciones específicas ni el contexto de cada empresa.