HR Ratings cuestiona el superávit fiscal de 2026
Cifras y periodos citados en esta nota: evaluación de HR Ratings y datos reportados por Expansión (4 de agosto de 2026) sobre el desempeño fiscal del 1S 2026 y el antecedente del 2S 2025.
- HR Ratings duda que Hacienda logre un superávit primario de 171,300 mdp en 2026.
- Para cumplirlo, el gobierno necesitaría un superávit de 57,400 mdp entre julio y diciembre.
- La calificadora ve el escenario como optimista por menor crecimiento, recaudación desacelerada y presiones de gasto.
- En el 2S de 2025 ocurrió lo contrario: hubo déficit primario de 292,200 mdp.
Cambio fiscal clave en 2S 2026Meta anual (Hacienda, 2026): superávit primario 171,300 mdp.Lo que implicaría el 2S 2026 (según HR Ratings): superávit primario 57,400 mdp entre julio–diciembre.Antecedente inmediato (2S 2025): déficit primario 292,200 mdp.
Lectura rápida: el reto no es solo “llegar a 171,300”, sino cambiar el patrón del segundo semestre (cuando el gasto suele acelerarse).
Metodología de análisis fiscal para 2026
Cuando leemos una meta fiscal —como el superávit primario que Hacienda busca para 2026— lo primero es separar el “qué” del “cómo”. El “qué” es el objetivo: cerrar el año con un superávit primario de 171,300 millones de pesos (mdp). El “cómo” es la combinación de ingresos y gasto que lo vuelve alcanzable (o no) en el calendario real del año.
En esta nota tomamos como eje la evaluación de HR Ratings, que pone el foco en tres mecanismos: (1) el ritmo de los ingresos tributarios, (2) la estacionalidad del gasto público —que suele acelerarse al cierre del año— y (3) el punto de partida que deja el primer semestre.
La forma más clara de aterrizarlo es con una lógica de “segunda mitad del año”: HR Ratings estima que, para llegar a la meta anual, el gobierno tendría que generar un superávit de 57,400 mdp entre julio y diciembre. Ese número no vive en el vacío: se compara con el antecedente inmediato de estacionalidad y ejecución presupuestaria. En el segundo semestre de 2025, las finanzas públicas registraron un déficit primario de 292,200 mdp, es decir, el patrón reciente no ayuda a pensar en un giro rápido.
También incorporamos el contraste entre “mejor que el calendario” y “mejor que el año pasado”. HR Ratings reconoce que el desempeño del primer semestre fue mejor a lo programado por Hacienda, pero subraya que el déficit observado empeoró frente a 2025. Esa distinción es clave: cumplir contra un calendario puede ser compatible con un deterioro interanual si los ingresos pierden dinamismo o si el gasto no se consolida lo suficiente.
Finalmente, el análisis se apoya en el contexto macro que HR Ratings usa para sus supuestos: un crecimiento de 1.1% en 2026, por debajo del 1.5% que estima el gobierno. Para empresas medianas, este punto importa porque crecimiento y empleo formal suelen traducirse en recaudación (en particular ISR) y, por esa vía, en presión o alivio fiscal.
Alineación Fiscal del Segundo Semestre
1) Define la meta y la métrica: confirma si se habla de balance primario (sin intereses) o déficit presupuestario (con costo financiero).
2) Parte del “punto de arranque”: toma el resultado del 1S (qué tan lejos/cerca deja la meta anual).
3) Traduce la meta anual a una meta del 2S: si el año se “cierra” en julio–diciembre, ¿qué saldo exige ese tramo? (HR Ratings: 57,400 mdp).
4) Revisa estacionalidad del gasto: identifica rubros que suelen subir al cierre (p. ej., servicios personales y gastos generales).
5) Valida supuestos macro: compara crecimiento/empleo (p. ej., 1.1% vs 1.5%) porque afectan ISR e ingresos totales.
6) Haz una prueba de consistencia: si ingresos van débiles y el gasto es rígido, el ajuste requerido se concentra en pocos meses (y ahí es donde suelen fallar las metas).
Proyecciones de superávit primario para 2026
La meta central de Hacienda para 2026 es cerrar con un superávit primario de 171,300 mdp. En términos prácticos, el balance primario es el resultado fiscal antes del costo financiero de la deuda: mide si, sin contar intereses, el gobierno está “ganando” o “perdiendo” caja. Por eso se usa como termómetro de disciplina fiscal.
Para no mezclar métricas: cuando aquí hablamos de déficit presupuestario, nos referimos al balance del sector público que sí incorpora el costo financiero; por eso puede coexistir con un balance primario superavitario en el mismo periodo.
HR Ratings no discute que el objetivo sea relevante; cuestiona su factibilidad con los datos y la estacionalidad en la mano. Su cálculo es directo: para alcanzar el superávit anual, el gobierno tendría que conseguir un superávit de 57,400 mdp en el segundo semestre (julio-diciembre). La calificadora califica ese escenario como optimista por tres razones que se refuerzan entre sí:
1) Menor crecimiento económico: con una economía más lenta, la base gravable crece menos y la recaudación se enfría. HR Ratings espera 1.1% de crecimiento en 2026 y considera que el repunte del segundo trimestre fue temporal.
2) Desaceleración de la recaudación: en el primer semestre, los ingresos presupuestarios apenas crecieron 0.1% real anual, una señal de fragilidad para sostener metas ambiciosas en la segunda mitad.
3) Presiones de gasto: el cierre del año suele concentrar mayor gasto corriente, particularmente en servicios personales y gastos generales, lo que complica “apretar” el gasto justo cuando se necesita.
El contraste con 2025 funciona como prueba de estrés. En el 2S de 2025 se registró un déficit primario de 292,200 mdp. Pasar de ese patrón a un superávit en la segunda mitad de 2026 no es imposible, pero sí exige una combinación poco común: ingresos acelerando y gasto conteniéndose en meses donde históricamente ocurre lo contrario.
Para nosotros, como lectores empresariales, el punto no es apostar por un número, sino entender el canal: si la meta se ve difícil, aumenta la probabilidad de ajustes en supuestos (crecimiento e ingresos) o en ejecución (gasto), y eso suele moverse hacia el Paquete Económico y los criterios del año siguiente.
| Variable clave (2026) | Gobierno (supuesto/objetivo) | HR Ratings (lectura/estimación) | Qué cambia en la práctica (trade-off) |
|---|---|---|---|
| Crecimiento real del PIB | 1.5% | 1.1% | Menor crecimiento suele implicar menor tracción recaudatoria (especialmente ISR), elevando la presión sobre el gasto. |
| Meta de balance primario | +171,300 mdp | Escenario “optimista” | Si la meta es exigente, el ajuste se concentra en el 2S (cuando el gasto tiende a subir). |
| Resultado requerido en 2S para llegar a la meta anual | — | +57,400 mdp | Requiere que ingresos aceleren y/o que el gasto se contenga en meses estacionalmente difíciles. |
Desempeño fiscal en el primer semestre de 2026
El primer semestre de 2026 dejó una fotografía mixta: mejor de lo que Hacienda había calendarizado, pero peor que el año previo. HR Ratings reconoce el matiz porque, en finanzas públicas, el “contra programa” y el “contra histórico” pueden contar historias distintas.
De enero a junio, el déficit presupuestario se ubicó en 577,400 mdp, por debajo de los 937,000 mdp programados por la Secretaría de Hacienda. La diferencia se explica, principalmente, por dos elementos: un menor costo financiero de la deuda y un balance primario superavitario en la primera mitad del año. En otras palabras, el gobierno gastó y recaudó de forma que, antes de intereses, el resultado fue positivo; y además pagó menos de lo previsto por intereses en ese periodo.
Pero el segundo lente es el interanual. HR Ratings subraya que el déficit observado en el primer semestre fue 24% mayor que el del mismo periodo de 2025, cuando ascendió a 465,500 mdp. Ese deterioro sugiere que la consolidación del gasto —si bien existe— todavía no compensa la pérdida de dinamismo de los ingresos.
Este punto es especialmente relevante para quienes operan con ciclos de cobro y pago: cuando el gobierno enfrenta presión fiscal, suelen aumentar la incertidumbre y la sensibilidad del mercado a señales de disciplina (o falta de ella). No estamos diciendo que eso se traduzca automáticamente en una decisión de política específica; lo que sí vemos es que el margen de maniobra se estrecha cuando el déficit crece frente al año anterior, incluso si va “mejor que lo programado”.
Además, el primer semestre no resuelve el reto principal que HR Ratings pone sobre la mesa: el segundo semestre concentra gasto corriente y, por estacionalidad, es el tramo donde se define si el año cierra con el balance primario prometido o con una desviación.
| Indicador (ene–jun) | Programado por Hacienda | Observado 1S 2026 | 1S 2025 (comparación) |
|---|---|---|---|
| Déficit presupuestario (mdp) | 937,000 | 577,400 | 465,500 |
| Lectura principal | — | Mejor vs calendario (menor al programado) | Peor vs histórico (24% mayor) |
Desafíos en la recaudación de ingresos
El diagnóstico de HR Ratings sobre ingresos es claro: el motor recaudatorio perdió fuerza justo cuando la meta fiscal requiere tracción. En el primer semestre de 2026, los ingresos presupuestarios apenas crecieron 0.1% real anual. Ese dato, por sí solo, no sentencia el año, pero sí eleva el umbral de dificultad para lograr un superávit primario ambicioso.
El foco está en el ISR, que es una de las piezas centrales de la recaudación. HR Ratings reporta que la recaudación de ISR cayó 6.2%, atribuida al menor dinamismo económico y a un mercado laboral menos sólido. Para empresas medianas, este vínculo es importante: cuando el empleo formal y la actividad se enfrían, el ISR tiende a reflejarlo con rapidez.
Hubo, eso sí, señales positivas en otros rubros. El IVA aumentó 10.6% y los ingresos petroleros mejoraron respecto al año anterior. Sin embargo, HR Ratings enfatiza que esos avances no compensaron la desaceleración del resto de los ingresos tributarios. En términos de mezcla, el problema no es que “todo caiga”, sino que el componente que más pesa (ISR) se debilita y obliga a que otros rubros hagan un esfuerzo mayor para sostener el total.
En el marco macro, HR Ratings mantiene su expectativa de crecimiento de 1.1% para 2026, y considera que el repunte del segundo trimestre fue temporal. Si ese escenario se materializa, la recaudación enfrenta un reto doble: (1) una base que crece poco y (2) una segunda mitad del año donde, por estacionalidad, el gasto suele subir.
Para la planeación financiera empresarial, este tipo de señales suele traducirse en una pregunta práctica: ¿qué tan probable es que el gobierno ajuste supuestos de ingresos y, con ello, el balance fiscal? La respuesta no está en una cifra única, sino en la consistencia entre crecimiento, empleo y recaudación que HR Ratings hoy ve debilitándose.
| Rubro (1S 2026, variación real anual) | Señal | Qué sugiere para la meta |
|---|---|---|
| Ingresos presupuestarios (total) | +0.1% | Tracción mínima: deja poco margen si el gasto se acelera en 2S. |
| ISR | -6.2% | Debilidad en el componente clave; suele estar ligado a actividad y empleo formal. |
| IVA | +10.6% | Compensa parcialmente, pero no necesariamente sustituye el peso del ISR. |
| Ingresos petroleros | Mejora vs año anterior | Ayuda, pero no alcanza si el resto de tributarios se desacelera. |
Aumento del gasto público y su impacto
Del lado del gasto, HR Ratings observa que la presión no ha desaparecido y que, además, el calendario juega en contra de una corrección rápida. En el primer semestre de 2026, el gasto presupuestario aumentó 2.1% real anual, impulsado por el gasto corriente del Gobierno Federal, mientras la inversión física volvió a retroceder. Esta composición importa: el gasto corriente suele ser más rígido y difícil de ajustar en el corto plazo que la inversión.
A esto se suma un elemento operativo que HR Ratings subraya: los últimos meses del año suelen concentrar un mayor gasto corriente, particularmente en servicios personales y gastos generales. Esa estacionalidad hace más complicado que el segundo semestre sea el tramo donde se “fabrique” el superávit necesario para cumplir la meta anual.
En paralelo, Hacienda realizó un ajuste al gasto público por más de 321,900 mdp. El dato muestra que hay intentos de corrección, pero HR Ratings considera que el ajuste fiscal “aún no alcanza” para compensar la pérdida de dinamismo de los ingresos. En otras palabras: recortar o reorientar gasto ayuda, pero si los ingresos se estancan, el balance sigue bajo presión.
Para empresas que importan o exportan, el canal de transmisión no es abstracto. Un entorno de gasto corriente alto y menor inversión física puede afectar el ritmo de proyectos y pagos asociados a cadenas de proveeduría pública, y también influir en el sentimiento de riesgo país que miran bancos y contrapartes. No estamos afirmando un efecto automático; lo que sí vemos es que, cuando el gasto corriente domina y la inversión cae, el ajuste fiscal tiende a ser más políticamente y operativamente complejo.
En el marco de la meta de superávit primario, el gasto es la otra mitad de la ecuación: si los ingresos no aceleran, el ajuste tendría que venir del gasto, justo en un periodo del año donde históricamente se incrementa.
Ajuste fiscal: rigidez vs crecimientoGasto corriente (más rígido): suele incluir compromisos operativos (p. ej., servicios personales y gastos generales) y tiende a acelerarse al cierre del año. Ajustarlo rápido es difícil.Inversión física (más recortable): suele ser el primer rubro en resentir ajustes, pero recortarla puede debilitar el crecimiento futuro y, con ello, la recaudación.
La tensión: si los ingresos no repuntan, el ajuste se vuelve una elección incómoda entre contener gasto corriente (operativamente complejo) o seguir recortando inversión (con costo económico).
Expectativas de crecimiento económico para 2026
El crecimiento económico es el “suelo” sobre el que se construyen los ingresos públicos. Por eso, la diferencia entre el supuesto oficial y el de una calificadora no es un debate académico: es una diferencia que puede mover estimaciones de recaudación y, por extensión, la viabilidad de un superávit primario.
HR Ratings mantiene su expectativa de que la economía mexicana crecerá 1.1% en 2026. En su lectura, el repunte observado en el segundo trimestre fue temporal, por lo que no lo toma como señal de un cambio de tendencia. En contraste, el gobierno —según lo reportado en el análisis comparativo citado por HR Ratings— estima 1.5%.
¿Por qué importa esa brecha de cuatro décimas? Porque, en un año donde los ingresos presupuestarios ya mostraron un crecimiento real de apenas 0.1% en el primer semestre, un crecimiento menor puede significar que la recaudación siga sin despegar. Y HR Ratings conecta ese punto con el ISR: la recaudación cayó 6.2% en la primera mitad, asociada a menor dinamismo y a un mercado laboral menos sólido.
Para quienes toman decisiones de tesorería, el crecimiento también importa por su efecto indirecto en condiciones financieras. HR Ratings menciona que el desempeño fiscal del primer semestre fue mejor a lo previsto por Hacienda, en parte por un menor costo financiero de la deuda. Si el crecimiento se debilita, el balance entre ingresos, gasto y costo financiero puede volverse más frágil, elevando la sensibilidad del presupuesto a shocks.
En este contexto, HR Ratings anticipa que la desaceleración de la recaudación seguirá presionando las finanzas públicas durante la segunda mitad del año. Traducido a lenguaje de empresa: el escenario base no es de “holgura fiscal”, sino de una administración que necesita que varias piezas salgan bien al mismo tiempo (crecimiento, empleo, recaudación y contención del gasto) para cumplir una meta exigente.
Brecha de crecimiento y recaudación 2026
Brecha de supuestos 2026:HR Ratings: 1.1% de crecimiento.Gobierno: 1.5%.
Cómo se conecta con la meta fiscal: con ingresos del 1S creciendo 0.1% real y el ISR cayendo -6.2%, un crecimiento menor hace que el “rebote” de recaudación necesario para el 2S sea más difícil de sostener.
Importancia de los Criterios Generales de Política Económica 2027
En México, los Criterios Generales de Política Económica (CGPE) son el documento donde Hacienda fija el marco macro y fiscal que guía el presupuesto: supuestos de crecimiento, ingresos y balances. HR Ratings señala que los CGPE 2027, que Hacienda presentará en septiembre, serán determinantes para entender si el gobierno ajusta sus estimaciones ante el entorno de 2026.
La razón es sencilla: si el crecimiento esperado es menor (HR Ratings: 1.1%), si la recaudación se desacelera (ingresos presupuestarios: 0.1% real anual en el 1S) y si el ISR cae (-6.2%), entonces el marco de supuestos puede requerir correcciones. Y esas correcciones suelen reflejarse en los criterios: o se ajustan ingresos esperados, o se replantea el balance fiscal, o se endurece la narrativa de contención del gasto.
Para el sector empresarial, los CGPE importan menos por el documento en sí y más por lo que anticipan: el tono de política fiscal y el grado de realismo de los supuestos. Si Hacienda mantiene supuestos optimistas, el mercado tiende a exigir evidencia de ejecución; si los ajusta, puede enviar una señal de prudencia, pero también reconocer un entorno más débil.
HR Ratings pone el acento en que la segunda mitad de 2026 será clave por la combinación de estacionalidad del gasto y presión en ingresos. Por eso, los CGPE 2027 funcionan como “termómetro” de si el gobierno reconoce esa presión y cómo planea navegarla.
Desde nuestra perspectiva, vale la pena que CFOs y tesorerías sigan ese documento por una razón práctica: ayuda a anticipar el marco de conversación de bancos, calificadoras y contrapartes sobre riesgo soberano, disciplina fiscal y supuestos macro. No es un tema de política; es un insumo para planear escenarios.
En Mundi solemos leer este tipo de señales fiscales con una pregunta operativa: qué cambia en el costo y la disponibilidad de financiamiento, y en los supuestos de tipo de cambio y tasas que terminan aterrizando en tesorería para empresas medianas que importan o exportan.
Revisión rápida de CGPE 2027
Qué revisar cuando salgan los CGPE 2027 (en 10 minutos):Supuesto de crecimiento: ¿se acerca más a 1.5% o a 1.1%?Supuestos de ingresos: ¿reconocen la debilidad del 1S (total +0.1% real, ISR -6.2%) o asumen un repunte fuerte?Trayectoria de balance primario: ¿mantienen la ambición o ajustan la meta/ritmo?Señales sobre gasto: ¿hay medidas concretas para contener gasto corriente en el 2S?Coherencia interna: si el crecimiento baja, ¿qué variable compensa (ingresos, gasto, costo financiero) para que cuadren las cuentas?