Pemex reporta crecimiento en producción y utilidades

  • La producción total de hidrocarburos promedió 2,447 Mbpced (mil barriles de petróleo crudo equivalente por día), 4.6% más que en 2T25.
  • Los ingresos por ventas y servicios subieron a 510.4 mil millones de pesos (+30.3% anual).
  • Pemex reportó utilidad operativa de 85.5 mil millones de pesos y utilidad neta de 18.0 mil millones.
  • La deuda financiera cerró en 77.5 mil millones de dólares, 9.1% menos que al cierre de 2025.
KPI (2T26) Dato reportado Comparativo Variación
Producción total de hidrocarburos 2,447 Mbpced vs 2T25 +4.6%
Producción de hidrocarburos líquidos 1,658 Mbd (nivel 2T26) n/d
Proceso de crudo en refinerías 1,008 Mbd vs 2T25 +2.9%
Producción total de petrolíferos 1,029 Mbd vs 2T25 +3.4%
Ventas nacionales de petrolíferos 1,471 Mbd vs 2T25 +9.8%
Ingresos por ventas y servicios 510.4 mil mdp vs 2T25 +30.3%
Utilidad operativa 85.5 mil mdp vs 2T25 (pérdida operativa 11.1 mil mdp) n/a
Utilidad neta 18.0 mil mdp (nivel 2T26) n/d
Deuda financiera 77.5 mil mdd vs cierre 2025 -9.1%

Metodología de análisis de resultados

Nosotros leemos los resultados trimestrales de Pemex con una lógica práctica: qué cambió en la operación (producción, refinación, ventas) y cómo ese cambio se traduce —o no— en ingresos, rentabilidad y presión financiera. En un entorno internacional descrito por la propia empresa como de alta volatilidad, el punto no es solo el dato aislado, sino su consistencia: si la plataforma se sostiene, si la transformación industrial mejora y si el balance gana aire.

En este caso, el análisis se apoya en los indicadores reportados para el segundo trimestre de 2026 (2T26) y su comparación con el segundo trimestre de 2025 (2T25), usando variaciones anuales cuando están disponibles.

Los datos y afirmaciones de desempeño citados en este texto corresponden a lo comunicado por Pemex y retomado por El Financiero en su cobertura del 31 de julio de 2026. La lectura se organiza en tres capas:

1) Operación upstream (Exploración y Extracción): producción total de hidrocarburos y, dentro de ella, el componente de hidrocarburos líquidos.
2) Operación downstream (Procesos Industriales): proceso de crudo en refinerías, producción de petrolíferos y ventas nacionales de combustibles.
3) Finanzas: ingresos por ventas y servicios, utilidad operativa, utilidad neta y evolución de la deuda financiera.

Validación Integral del Desempeño OperativoCapa 1 — Upstream (E&E):Qué mirar: Mbpced (total) y Mbd (líquidos).Señal a validar: si el aumento viene de activos identificables (campos) y si es consistente con el resto del trimestre.Capa 2 — Downstream (Procesos Industriales):Qué mirar: proceso de crudo (Mbd) y producción/ventas de petrolíferos.Señal a validar: si “más proceso” se refleja en “más producto” y “más ventas” (no solo en capacidad usada).Capa 3 — Finanzas:Qué mirar: ingresos, utilidad operativa vs neta y deuda (nivel y corto/largo plazo).Señal a validar: si la mejora operativa alcanza para mejorar rentabilidad y aliviar presión de liquidez.

Para una audiencia empresarial —CFOs, tesorerías y equipos de planeación— esta estructura ayuda a responder dos preguntas: (i) si el desempeño operativo está generando caja y margen de maniobra, y (ii) si la reducción de deuda y el cambio en su composición (menos corto plazo) disminuyen el riesgo de liquidez en el horizonte inmediato.

Producción total de hidrocarburos en el segundo trimestre de 2026

En Exploración y Extracción, Pemex reportó que la producción total de hidrocarburos promedió 2,447 mil barriles de petróleo crudo equivalente por día (Mbpced) durante el 2T26. El dato es relevante por dos razones: primero, porque implica un incremento de 4.6% frente al mismo periodo del año anterior; segundo, porque la empresa lo presenta como parte de una estrategia de mantener la plataforma en un contexto internacional volátil.

Mbpced y su interpretaciónMbpced significa “mil barriles de petróleo crudo equivalente por día”.“Equivalente” implica que se convierten distintos hidrocarburos a una sola unidad para poder sumarlos.Por eso, Mbpced sirve para ver tendencia de plataforma total, pero para entender impacto en refinación/ventas suele ayudar separar el componente de líquidos (Mbd).

Desde la óptica de operación, una producción total mayor suele tener dos efectos potenciales: mejora la capacidad de abastecimiento interno (directa o indirectamente, vía mayor disponibilidad de crudo para transformación) y fortalece la base sobre la que se construyen ingresos, siempre que existan canales de comercialización y precios realizables. Pemex, además, enmarca estos resultados como consistentes con el objetivo de garantizar el abastecimiento al mercado nacional, un punto que importa a empresas que dependen de combustibles para logística, manufactura o transporte.

Ahora bien, para no sobreinterpretar: el indicador de “barriles de petróleo crudo equivalente” agrega distintos hidrocarburos en una sola unidad. Por eso, el siguiente paso lógico es separar el componente de líquidos, que suele ser el más visible en términos de valor y de impacto en refinación y ventas de petrolíferos.

En suma, el 2T26 deja un mensaje operativo claro: Pemex reporta un aumento anual en producción total, y lo vincula con continuidad operativa y seguridad de suministro. Para el lector corporativo, el dato funciona como termómetro de estabilidad de oferta doméstica, aunque no sustituye el análisis financiero de costos, inversión o estructura de pasivos.

Incremento en la producción de hidrocarburos líquidos

Dentro del total, Pemex informó que la producción de hidrocarburos líquidos se ubicó en 1,658 mil barriles por día (Mbd) en el 2T26 (Mbd = mil barriles diarios). La empresa atribuye este desempeño al apoyo de campos estratégicos: Ixachi, Bakté, Itta, Koban y Maloob. La mención de activos específicos importa porque sugiere dónde se está concentrando el aporte incremental y, por extensión, dónde se juega parte de la continuidad de la plataforma.

De líquidos a ventas nacionales
Cadena práctica para “aterrizar” el dato de líquidos:
1) Más líquidos (Mbd) → más crudo disponible (potencial) para transformación.
2) Más crudo disponible → posibilidad de mayor proceso en refinerías (si no hay cuellos de botella de logística/mezcla/capacidad).
3) Mayor proceso → mayor producción de petrolíferos (si el rendimiento y la operación se sostienen).
4) Mayor producción → más ventas nacionales (si hay demanda y distribución).
Puntos de verificación (para no asumir de más):Si sube el proceso pero no suben petrolíferos, puede haber cambios de rendimiento o paros.Si suben petrolíferos pero no suben ventas, puede haber acumulación de inventarios o restricciones comerciales.

Para empresas mexicanas que consumen combustibles o que están expuestas a costos logísticos, el dato de líquidos no es un tecnicismo: es el insumo base que alimenta la cadena de transformación industrial. Si la producción de líquidos se sostiene, se reduce el riesgo de cuellos de botella por falta de crudo disponible para refinerías (aunque la disponibilidad efectiva depende también de logística, mezclas y capacidad de proceso).

También hay una lectura de gestión: al destacar campos concretos, Pemex está señalando que el incremento no es “difuso”, sino que se apalanca en proyectos o zonas que considera prioritarias. En un entorno de volatilidad internacional, esa concentración puede ser una fortaleza (foco operativo) o un riesgo (dependencia de pocos activos), pero con la información disponible aquí solo podemos afirmar el hecho: esos campos fueron citados como soporte del nivel de producción.

En términos de consistencia con el resto del trimestre, el aumento en líquidos se conecta con lo que Pemex reporta más adelante en refinación: mayor proceso de crudo y mayor producción de petrolíferos. Es decir, el upstream y el downstream se mueven en la misma dirección durante el periodo.

Para el lector financiero, la pregunta práctica es: ¿este nivel de líquidos se traduce en más ventas domésticas y mejores resultados? El reporte sugiere que sí, al menos en el trimestre, pero la confirmación está en ingresos y utilidades, que revisamos en secciones posteriores.

Aumento en el proceso de crudo en refinerías

En Procesos Industriales, Pemex reportó un avance en “transformación interna” con un aumento de 2.9% en el proceso de crudo en refinerías respecto al 2T25. El promedio del trimestre fue de 1,008 Mbd. En términos operativos, esto significa más crudo pasando por el sistema de refinación, un indicador clave si el objetivo es fortalecer el abasto nacional de combustibles.

El incremento en proceso se acompañó de un aumento en la producción total de petrolíferos, que creció 3.4% para ubicarse en 1,029 Mbd. Pemex destacó avances en productos sensibles para el mercado interno:

  • Diésel: +19.3%
  • Gasolinas: +2.9%
  • Turbosina: +2.3%
Indicador (2T26) Nivel Variación vs 2T25
Proceso de crudo en refinerías 1,008 Mbd +2.9%
Producción total de petrolíferos 1,029 Mbd +3.4%
Producción de diésel n/d +19.3%
Producción de gasolinas n/d +2.9%
Producción de turbosina n/d +2.3%
Ventas nacionales de petrolíferos 1,471 Mbd +9.8%

La composición del crecimiento es importante. El salto en diésel, por ejemplo, tiene implicaciones directas para transporte de carga y cadenas de suministro, donde el combustible es un costo operativo central. Gasolinas y turbosina, por su parte, impactan movilidad y aviación, sectores con efectos indirectos sobre logística y viajes de negocios.

El reporte también conecta este mayor dinamismo con el mercado: las ventas nacionales de petrolíferos crecieron 9.8%, alcanzando 1,471 Mbd. Es decir, no solo se procesó más y se produjo más; también se vendió más en el país, al menos en volumen.

Para empresas medianas, esta combinación (más proceso, más producción, más ventas domésticas) suele leerse como señal de menor presión por importaciones o por disrupciones de suministro, aunque el reporte no cuantifica importaciones ni precios. Lo que sí afirma es que estos resultados “fortalecen el abasto nacional” y contribuyen a la estabilidad del mercado interno.

Crecimiento de ingresos por ventas y servicios

En el frente financiero, Pemex reportó que los ingresos por ventas y servicios ascendieron a 510.4 mil millones de pesos en el 2T26, un crecimiento de 30.3% anual. Para nosotros, este es el puente entre operación y estado de resultados: si la empresa produce más, transforma más y vende más, el primer reflejo debería verse aquí.

El dato de ingresos, por sí solo, no explica el “por qué” (precio, mezcla de productos, volumen, tipo de cambio, mercado interno vs exportación). Pero sí confirma que el desempeño comercial fue significativamente mayor que un año antes. Además, el reporte enfatiza el papel del mercado nacional: las ventas domésticas de petrolíferos crecieron en volumen, con aumentos destacados en:

  • Ventas de gasolinas: +11.4%
  • Ventas de diésel: +19.1%
Claves detrás del alza de ingresos
Cómo interpretar un salto de ingresos (+30.3%) sin asumir una sola causa:Precio: si suben precios realizables, los ingresos pueden crecer aun con volúmenes estables.Volumen: si se vende más (por ejemplo, más ventas nacionales de petrolíferos), empuja ingresos.Mezcla: vender relativamente más productos de mayor valor (o con mejor margen) cambia el total.Tipo de cambio: si parte de las ventas/costos está en dólares, el FX puede mover el resultado en pesos.

Lectura útil: cuando el reporte no desglosa estas palancas, conviene leer ingresos junto con volúmenes (Mbd) y con utilidades (operativa vs neta) para ver si el crecimiento “se convierte” en rentabilidad.

Para una audiencia empresarial, hay dos lecturas útiles:

1) Señal de demanda y colocación interna: si Pemex está vendiendo más petrolíferos en el país, hay un componente de actividad económica y logística que se sostiene (sin afirmar causalidad, porque no se reportan indicadores macro aquí).
2) Señal de ejecución operativa: vender más en el mercado doméstico requiere no solo producir, sino mover producto, gestionar inventarios y sostener canales de distribución.

En un entorno internacional volátil, el énfasis en el abastecimiento nacional también puede interpretarse como una estrategia de reducir exposición a choques externos, aunque el reporte no detalla cambios en exportaciones o en precios internacionales.

En cualquier caso, el crecimiento de ingresos es el antecedente directo de la mejora en rentabilidad que Pemex reporta para el trimestre: pasar de pérdida operativa a utilidad operativa.

Utilidad operativa y neta de Pemex

Pemex reportó un giro relevante en rentabilidad durante el 2T26. Según la información del trimestre, la empresa revirtió la pérdida operativa de 11.1 mil millones de pesos registrada en el 2T25 y obtuvo una utilidad operativa de 85.5 mil millones de pesos en el 2T26. Además, registró una utilidad neta de 18.0 mil millones de pesos.

Diferencias entre utilidades claveUtilidad operativa: refleja el resultado del negocio “en operación” (antes de considerar el peso completo de costos/efectos financieros y otros rubros fuera de la operación).Utilidad neta: es el resultado final después de incorporar componentes adicionales (por ejemplo, financieros e impuestos, entre otros).Por eso pueden divergir: una empresa puede tener una operación fuerte en el trimestre y aun así ver una utilidad neta más baja si los componentes fuera de operación son relevantes.

Para nosotros, la utilidad operativa es el indicador que más conviene observar primero, porque se relaciona con el desempeño del negocio antes de considerar el peso completo de la estructura financiera. El salto desde una pérdida operativa a una utilidad operativa amplia sugiere que, en el trimestre, la combinación de mayores ingresos y dinamismo operativo (producción, refinación, ventas) se tradujo en mejor resultado del núcleo del negocio.

La utilidad neta, por su parte, incorpora otros componentes (financieros, impuestos, etc.). Que sea positiva es consistente con el mensaje de “mejor rentabilidad” que Pemex comunica. Sin embargo, el propio hecho de que la utilidad neta sea menor que la operativa recuerda una realidad típica de empresas con cargas financieras relevantes: parte del resultado se consume fuera de la operación.

Para el lector corporativo, el aprendizaje no es “celebrar” o “castigar” el dato, sino usarlo como señal de corto plazo: un trimestre con utilidad operativa y neta puede mejorar percepción de riesgo, facilitar conversaciones de refinanciamiento y dar margen para ordenar pasivos. Aun así, un trimestre no define una tendencia estructural; lo que sí permite es identificar que, en 2T26, Pemex reporta un desempeño significativamente mejor que el del mismo trimestre del año anterior.

Reducción de la deuda financiera

En paralelo al desempeño operativo y de resultados, Pemex reportó una mejora en su estructura financiera. Al 30 de junio de 2026, la deuda financiera se ubicó en 77.5 mil millones de dólares, lo que representa una reducción de 9.1% respecto al cierre de 2025.

Además del nivel, Pemex subrayó un cambio en la composición: la deuda de corto plazo redujo su participación en la deuda total. En términos de gestión financiera, esto suele significar menor presión inmediata de refinanciamiento y pagos en el horizonte cercano, lo que puede traducirse en mayor flexibilidad para operar y planear.

Deuda financiera Dato reportado Comparativo Nota
Nivel al 30-jun-2026 77.5 mil mdd Cifra reportada por Pemex
Cambio vs cierre 2025 -9.1% vs cierre 2025 Reducción porcentual reportada
Composición Menor participación de corto plazo No se reporta el porcentaje exacto en el texto

La empresa enmarca este movimiento como consistente con su compromiso de mantener un endeudamiento neto cero. Para una audiencia de tesorería y dirección financiera, esa frase es importante porque apunta a una disciplina: que el crecimiento de pasivos netos no sea el mecanismo para sostener la operación. Sin embargo, aquí solo podemos afirmar lo reportado: el compromiso existe y el trimestre muestra reducción de deuda y menor peso del corto plazo.

¿Por qué importa esto a empresas medianas mexicanas, incluso fuera del sector energético? Porque Pemex es un actor grande en el mercado de crédito y en la cadena de proveeduría. Cuando su perfil de vencimientos se aligera, tiende a bajar el riesgo de estrés de liquidez que se transmite a proveedores, contratistas y, por extensión, a partes de la economía regional donde opera.

En suma: el 2T26 combina utilidad con reducción de deuda y menor presión de corto plazo, lo que mejora el perfil financiero inmediato.

Avances en sostenibilidad y gobernanza

Pemex también reportó avances en su agenda ambiental, social y de gobernanza (ASG). En lo ambiental, destacó un convenio con el Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC) en materia de protección ambiental y cambio climático. El reporte no detalla metas, plazos o indicadores del convenio, pero sí lo coloca como iniciativa estratégica.

En gobernanza e integridad, Pemex informó que obtuvo 100 puntos y el primer lugar en el ranking Integridad Corporativa 500 (IC500) 2026, como señal de compromiso con ética, transparencia e integridad corporativa. Para empresas que hacen negocios con grandes corporativos —y especialmente con empresas productivas del Estado— estos elementos no son accesorios: influyen en procesos de contratación, cumplimiento, auditorías y gestión de riesgos reputacionales.

Anuncios y criterios de impactoLo que sí se anunció:Convenio con el INECC en protección ambiental y cambio climático.100 puntos y 1er lugar en Integridad Corporativa 500 (IC500) 2026.Lo que el texto no detalla (y suele ser clave para evaluar impacto):Metas cuantificables (qué se busca reducir/mejorar).Plazos e hitos (cuándo se espera ver resultados).Métricas de seguimiento (cómo se medirá el avance).

Desde nuestra perspectiva, la gobernanza es un componente financiero indirecto: mejores prácticas de integridad y transparencia tienden a reducir fricciones en financiamiento, compras y relación con contrapartes. No es una garantía, pero sí un factor que suele considerarse en evaluaciones de riesgo.

En el contexto del trimestre, estos avances ASG se suman al mensaje central: Pemex reporta una evolución favorable en indicadores operativos (producción, refinación, ventas) y financieros (ingresos, utilidades, deuda). Para el lector empresarial, la utilidad práctica es entender que el desempeño no se comunicó solo como “más barriles” o “más pesos”, sino también como fortalecimiento institucional.

Lo que queda abierto —y que el reporte no responde— es cómo se traducen estos reconocimientos y convenios en métricas operativas futuras.

Producción y Ventas de Hidrocarburos

Visto en conjunto, el 2T26 muestra una cadena operativa que se refuerza: producción total al alza (2,447 Mbpced; +4.6%), líquidos en 1,658 Mbd, proceso de crudo en refinerías con mejora (1,008 Mbd; +2.9%) y producción de petrolíferos también mayor (1,029 Mbd; +3.4%). El dato que termina de cerrar el círculo es el crecimiento en ventas nacionales de petrolíferos (1,471 Mbd; +9.8%), con incrementos notables en gasolinas y diésel.

Para empresas mexicanas, esta secuencia importa por su efecto potencial en continuidad de suministro. Sin afirmar cambios de precio o de importaciones (no están reportados aquí), sí se puede decir que Pemex comunicó un trimestre de mayor actividad industrial y mayor colocación doméstica, lo que suele asociarse con un mercado interno mejor abastecido.

Desempeño Financiero y Estructura de Deuda

En finanzas, el trimestre combina tres señales: ingresos significativamente mayores (510.4 mil millones de pesos; +30.3%), un salto a utilidad operativa (85.5 mil millones) tras la pérdida operativa del 2T25, y utilidad neta positiva (18.0 mil millones). A eso se suma la reducción de deuda financiera a 77.5 mil millones de dólares (-9.1% vs cierre 2025) y un menor peso del corto plazo.

Nosotros lo leemos así: en el corto plazo, Pemex reporta un trimestre que mejora su narrativa de ejecución (operación) y de control financiero (rentabilidad y pasivos). Para direcciones financieras y tesorerías, la implicación práctica es monitorear si esta combinación se sostiene, porque de ello dependen variables que sí tocan a la empresa mediana: estabilidad de suministro de combustibles, ritmo de pagos en cadenas de proveeduría y condiciones generales de riesgo en sectores vinculados a energía

En Mundi solemos seguir este tipo de reportes con un lente de capital de trabajo: cómo cambios en producción, ventas y perfil de deuda pueden terminar afectando plazos, liquidez y riesgo de contraparte en cadenas donde Pemex participa (directa o indirectamente).

Este texto se basa en información pública disponible a la fecha de referencia y resume indicadores y mensajes difundidos por Pemex. Algunos detalles (como desgloses de mezcla, precios, tipo de cambio o la composición exacta de la deuda) pueden no estar disponibles con el mismo nivel de precisión. Las cifras y definiciones podrían cambiar conforme se publiquen actualizaciones o aclaraciones posteriores.