México enfrenta retos para aprovechar el nearshoring
Narrativa y materialización del nearshoring
El punto de partida de este tema es separar dos cosas que a menudo se mezclan: (1) la narrativa del nearshoring (anuncios, intención, interés) y (2) su materialización (proyectos ejecutados, capital nuevo, capacidad instalada y encadenamientos). Esa diferencia ayuda a entender por qué pueden coexistir ventajas estructurales claras con una sensación de “avance menor al esperado”.
- La relocalización de cadenas productivas hacia México se ha materializado menos de lo esperado
- En los últimos dos años, la llegada de nuevos capitales relevantes se ha enfriado; la IED (Inversión Extranjera Directa) ha estado dominada por reinversión de utilidades.
- La incertidumbre global tiende a posponer inversión de largo plazo hasta que bajen tasas y haya reglas más claras.
- México mantiene ventajas estructurales difíciles de replicar: cercanía con EE. UU. y el T-MEC.
Oportunidades y desafíos del nearshoring en México
Nosotros leemos el nearshoring como una oportunidad real, pero incompleta. Este análisis parte del diagnóstico expuesto por Paulina Anciola (Banamex) en entrevista con T21.
La relocalización de cadenas productivas después de la pandemia por COVID-19 sí detonó inversiones asociadas a mover producción más cerca del mercado estadounidense. Sin embargo, la magnitud no fue la que se anticipaba “hace algunos años”, y una parte importante del fenómeno se quedó en narrativa, en palabras de Paulina Anciola, subdirectora de Estudios Económicos de Banamex.
En la práctica, el nearshoring no es un evento único, sino una secuencia de decisiones: evaluación de riesgo, rediseño de cadena de suministro, selección de ubicación, cumplimiento regulatorio y ejecución logística. Cuando alguno de esos eslabones se vuelve incierto o costoso, los proyectos se pausan. Eso ayuda a explicar por qué, aun con ventajas claras, México no ha capturado todo lo que se esperaba de la salida de inversión desde Asia hacia Norteamérica.
Ruta de decisión nearshoring
Secuencia típica de decisión (y dónde se “atora”):
1) Caso de negocio: ¿el ahorro/beneficio por cercanía compensa CAPEX, salarios, energía y logística?
2) Riesgo y continuidad: ¿qué tan expuesta está la cadena a disrupciones, aranceles o cambios de reglas?
3) Ubicación y capacidad: ¿hay parque industrial, energía, agua, talento y conectividad suficientes?
4) Cumplimiento (T-MEC/aduanas): ¿se puede demostrar origen, trazabilidad y documentación sin fricción?
5) Ejecución: ¿la operación puede arrancar a tiempo (proveedores, calidad, ramp-up, cruces fronterizos)?
Si uno de estos puntos falla, lo más común es que el proyecto no se cancele de inmediato: se re-fasea (por etapas) o se queda “en evaluación”.
También vemos un patrón territorial: se registraron inversiones particularmente en la región del bajío, con instalación de nuevos centros. Ese dato es relevante porque sugiere que el nearshoring sí “aterrizó” donde ya existían capacidades industriales, redes de proveedores y conectividad.
El desafío, entonces, no es solo atraer anuncios, sino sostener una nueva ola de inversiones. Para que eso ocurra, el país necesita resolver pendientes que se repiten en cada conversación con inversionistas y empresas: productividad, infraestructura, capacitación laboral y certidumbre para la inversión. Sin esos elementos, la oportunidad se vuelve recurrente (“ahora sí vamos a aprovecharla”) y, al final, no termina de materializarse.
Inversiones y su impacto en la economía mexicana
Cuando el nearshoring se convierte en inversión concreta, el impacto se siente en varios frentes: capacidad productiva, empleo, demanda de servicios logísticos y, para las empresas medianas, presión y oportunidad en capital de trabajo. En el corto plazo, una nueva planta o un centro de distribución no solo compra maquinaria: también contrata transporte, renta naves, exige cumplimiento aduanero y acelera ciclos de cobro y pago en comercio exterior.
Pero el punto central del diagnóstico de Banamex es que la materialización ha sido menor a la esperada. Eso importa porque, si la inversión nueva se desacelera, el efecto multiplicador también se modera.
En los primeros años posteriores a la pandemia existía la expectativa de que México captara una parte importante de la inversión que buscaba salir de Asia y acercarse a Estados Unidos. Ese “pipeline” de proyectos, sin embargo, se enfrentó a un entorno de mayor incertidumbre global. Y cuando sube la incertidumbre, la inversión de largo plazo tiende a esperar: se posponen decisiones de ubicación, se renegocian presupuestos y se reevalúan retornos, especialmente si las tasas están altas o si las reglas del juego no son claras.
Para las empresas mexicanas ya insertas en cadenas de suministro, el impacto de una inversión que se pospone es doble. Primero, se retrasa la demanda incremental (nuevos contratos, nuevos volúmenes). Segundo, se prolonga la competencia por los mismos clientes y por la misma capacidad instalada. En cambio, cuando la inversión sí llega, suele elevar estándares: más requisitos de trazabilidad, documentación, cumplimiento y tiempos de entrega.
En ese sentido, el nearshoring no solo “trae” inversión; también eleva la vara operativa. Y ahí es donde infraestructura, productividad y capacitación laboral dejan de ser temas macro y se vuelven condiciones para ganar o perder pedidos.
| Canal de impacto | Qué cambia cuando llega inversión (planta/CD/expansión) | Qué suele exigir a proveedores y operación | Señal temprana a vigilar |
|---|---|---|---|
| Capacidad productiva | Más líneas, turnos, automatización, ramp-up | Calidad consistente, control de proceso, mantenimiento | Aumento de órdenes piloto y auditorías de proceso |
| Empleo y talento | Mayor demanda de técnicos y supervisión | Capacitación, retención, seguridad industrial | Rotación y vacantes críticas en perfiles técnicos |
| Logística y cruces | Más volumen y frecuencia de embarques | Planeación, ventanas de carga, documentación aduanera | Congestión/variabilidad en tiempos de cruce |
| Capital de trabajo | Ciclos más intensos de inventario/cobro/pago | Financiar inventario, cumplir Incoterms, gestionar divisas | Días de inventario y cuentas por cobrar al alza |
La importancia de la Inversión Extranjera Directa (IED)
La IED es el termómetro más citado para medir si el nearshoring está ocurriendo en el mundo real. Y aquí hay un matiz clave del diagnóstico: gran parte de la IED reciente corresponde a reinversión de utilidades de empresas ya establecidas en México, más que a la llegada de nuevos capitales relevantes.
Esa distinción no es menor. La reinversión de utilidades suele indicar que las compañías que ya operan en el país siguen encontrando razones para expandirse, modernizarse o aumentar capacidad. Es una señal de continuidad y de confianza relativa en la operación existente. Pero no necesariamente equivale a una “nueva ola” de empresas que deciden instalarse desde cero, con nuevos proveedores, nuevas cadenas y nuevos empleos asociados.
Reinversión vs. Nuevas Inversiones
Lo que “dice” la composición de la IED en la práctica (con el 1T26 como referencia):Si crece más la reinversión que las nuevas inversiones, suele significar que el impulso viene de ampliaciones y modernización de quienes ya están (más líneas, más turnos, upgrades de proceso).Eso tiende a fortalecer clústeres existentes (proveedores ya calificados, logística ya probada), pero no siempre detona el mismo volumen de “nuevos encadenamientos” que una llegada greenfield.En el 1T26, el contraste reportado fue: nuevas inversiones +7.5% anual vs. reinversión de utilidades +33.5% anual; por eso el matiz importa para interpretar el récord de IED.
Aun así, la IED sigue siendo central por tres razones prácticas:
1) Financia capacidad: nuevas líneas, automatización, expansión de plantas y centros logísticos.
2) Ancla cadenas: cuando una empresa global invierte, arrastra estándares y procesos que se transmiten a proveedores.
3) Ordena el riesgo: la inversión de largo plazo suele venir acompañada de contratos, auditorías y cumplimiento, lo que empuja formalización y disciplina operativa.
Ese desglose es consistente con la idea de que el motor principal ha sido la expansión de quienes ya están, más que una avalancha de nuevos jugadores. Para el lector empresarial, la pregunta operativa es: ¿mi empresa está posicionada para capturar negocio de esas expansiones (reinversión), aunque no haya tantas “llegadas” nuevas? En muchos casos, la respuesta depende de capacidad de entrega, cumplimiento y financiamiento del ciclo de exportación/importación.
Ventajas estructurales de México en el contexto del nearshoring
México conserva ventajas que, en términos estratégicos, son difíciles de replicar. Banamex lo resume con una frase contundente: estar al lado de Estados Unidos “se va a mantener ahí por siempre”, y esa cercanía le da a México una ventaja frente al resto del mundo. En nearshoring, la geografía no es un detalle: es el fundamento de tiempos de tránsito, coordinación operativa y capacidad de respuesta.
A esa cercanía se suma la integración comercial en Norteamérica a través del T-MEC. En un entorno donde las empresas buscan resiliencia y menor exposición a disrupciones globales, pertenecer a un bloque con reglas compartidas y acceso preferencial al mercado estadounidense es un activo. No elimina riesgos, pero reduce fricciones frente a alternativas más lejanas.
Además, el nearshoring en 2026 ya no se explica solo por “costos”. La lógica se ha movido hacia resiliencia, velocidad y adaptabilidad. En ese marco, México compite con una propuesta de valor que combina proximidad, base manufacturera y experiencia exportadora hacia EE. UU.
En análisis internacionales sobre nearshoring se subrayan elementos como reducción de tiempos de entrega y la importancia de diseñar redes logísticas antes de comprometer ubicaciones. Para México, eso se traduce en una ventaja potencial: la posibilidad de operar cadenas más cortas y con mayor coordinación transfronteriza, siempre que la infraestructura y los procesos aduaneros acompañen.
También hay un componente demográfico que se menciona como fortaleza: una fuerza laboral relativamente joven (mediana de edad de 29 años, según referencias citadas en análisis externos). Ese dato, por sí solo, no resuelve la escasez de habilidades técnicas, pero sí sugiere un “pipeline” de talento que puede sostener expansión industrial si se invierte en capacitación.
En resumen: México tiene cartas estructurales fuertes. El reto es convertirlas en ejecución consistente, porque la ventaja geográfica y el marco comercial no sustituyen productividad, infraestructura y certidumbre.
| Ventaja estructural | Qué habilita en operación | Qué la puede limitar en la práctica |
|---|---|---|
| Cercanía con EE. UU. | Menores tiempos de tránsito, respuesta rápida, coordinación con clientes | Congestión fronteriza, variabilidad logística, costos por demoras |
| T-MEC | Acceso preferencial y reglas compartidas para comercio regional | Mayor carga documental y auditorías; cambios/ajustes en revisión 2026 |
| Base manufacturera exportadora | Proveedores, know-how, cultura de calidad en clústeres | Brechas de productividad fuera de clústeres; capacidad instalada saturada |
| Demografía (fuerza laboral joven) | Potencial de talento para expansión industrial | Escasez de habilidades técnicas si no hay capacitación y retención |
Retos en productividad y capacitación laboral
Si el nearshoring se decide en un comité global, se gana o se pierde en el piso de operación. Banamex advierte que México arrastra desafíos en productividad, infraestructura, capacitación laboral y certidumbre para la inversión. En nuestra lectura, productividad y capacitación son el “cuello de botella” más silencioso: no siempre aparece en titulares, pero define si una planta cumple tiempos, calidad y costos.
La productividad no es un concepto abstracto para una empresa mediana: es la capacidad de producir con menos merma, menos retrabajo, menos paros y mejor cumplimiento. Cuando una cadena se relocaliza, el comprador suele exigir más trazabilidad, documentación y consistencia. Eso implica procesos, sistemas y gente entrenada.
La capacitación laboral, por su parte, se vuelve crítica porque la demanda por perfiles técnicos crece cuando hay expansión industrial, incluso si esa expansión viene por reinversión de utilidades. Si las empresas ya instaladas amplían líneas o introducen procesos más sofisticados, compiten por el mismo talento. Y cuando el mercado laboral se aprieta, suben costos de rotación y se alargan curvas de aprendizaje.
En el contexto del nearshoring, la capacitación no solo es “formación”; también es cumplimiento: estándares laborales, requisitos de auditoría, seguridad, y documentación para comercio exterior. En cadenas integradas con EE. UU., un error documental o un incumplimiento puede detener embarques, generar costos y erosionar relaciones comerciales.
Control y productividad sin fricción
Checklist práctico para “subir la vara” sin perder control (productividad + talento):Definir 3 métricas base (por línea/turno): merma, retrabajo y OTD (entrega a tiempo).Mapear el proceso crítico y fijar 2 puntos de control de calidad (antes de empaque y antes de embarque).Estandarizar trazabilidad mínima: lote, fecha/turno, operador, materia prima y orden de producción.Capacitación por rol con evidencia simple: lista de verificación + evaluación corta (no solo asistencia).Plan de rotación: identificar 5 puestos “cuello de botella” y tener respaldo entrenado.Documentación de comercio exterior: responsable único + revisión previa a embarque (para evitar rechazos).Señales de alerta: aumento de devoluciones, paros por falta de personal, o retrasos recurrentes en embarques.
Aquí hay una implicación directa para direcciones financieras: la productividad y la capacitación impactan flujo de caja. Un retraso en producción o un rechazo de calidad no solo afecta margen; también alarga el ciclo de cobro, incrementa inventarios y presiona capital de trabajo. Por eso, cuando evaluamos nearshoring hacia 2026, no basta con mirar IED agregada: hay que mirar si las empresas mexicanas pueden ejecutar con estándares crecientes.
El mensaje de fondo es claro: sin mejoras sostenidas en productividad y capacitación, México puede seguir “cerca” del mercado, pero lejos de capturar el volumen de inversión nueva que se esperaba.
El efecto de la incertidumbre global en las inversiones
La incertidumbre global opera como freno natural de la inversión de largo plazo. Banamex lo explica de forma directa: cuando hay mayor incertidumbre, la inversión tiende a esperar a que las condiciones sean más favorables, que las tasas sean más bajas y que las reglas del juego sean más claras. Esa lógica aplica tanto a una multinacional que evalúa una planta como a una empresa mediana que decide ampliar capacidad o endeudarse para crecer.
En nearshoring, la incertidumbre tiene varios canales. Uno es financiero: si las tasas están altas, el costo de capital sube y los proyectos deben justificar retornos mayores. Otro es regulatorio: si las reglas comerciales o de cumplimiento pueden cambiar, el riesgo de invertir hoy para operar bajo reglas distintas mañana se vuelve relevante. Y un tercero es operativo: disrupciones logísticas o cambios en requisitos documentales pueden alterar costos y tiempos.
Pausar o invertir gradualmente
Pausar vs. invertir por etapas (trade-off típico en nearshoring):Pausar: reduce riesgo de “equivocarse de reglas” o de pagar CAPEX caro; pero puede costar prioridad con el cliente, perder ventanas de demanda y dejar a la operación sin aprendizaje.Invertir por etapas: limita exposición (CAPEX y contratación gradual) y permite ajustar con datos reales; pero suele elevar costos unitarios al inicio y exige disciplina de ejecución (ramp-up, calidad, documentación).Señal práctica: si el cuello de botella es cumplimiento/documentación o talento, una fase piloto suele revelar fallas antes de escalar.
El resultado típico no es una cancelación inmediata, sino una pausa: proyectos “en evaluación”, decisiones diferidas, o inversiones que se hacen por etapas. Eso encaja con la observación de que, tras un primer impulso postpandemia, en los últimos dos años no se ha visto la llegada de nuevos capitales relevantes al ritmo esperado.
Para empresas mexicanas, la incertidumbre global también se traduce en volatilidad de demanda y en cambios de prioridades de clientes. Un comprador puede pedir diversificación de proveedores, más inventario de seguridad o entregas más frecuentes. Todo eso presiona el capital de trabajo y exige planeación financiera más fina.
En este entorno, la claridad de reglas y la estabilidad operativa se vuelven ventajas competitivas. No porque eliminen la incertidumbre global, sino porque reducen la incertidumbre “local” que sí está bajo control: tiempos de cruce, cumplimiento, infraestructura funcional y procesos consistentes.
La lectura práctica hacia 2026 es que el nearshoring no desaparece con la incertidumbre; se vuelve más selectivo. Los proyectos que avanzan suelen ser los que pueden demostrar resiliencia, cumplimiento y ejecución rápida.
Perspectivas de la IED en el primer trimestre de 2026
El dato duro más relevante para 2026 es que México registró un récord de 23,591 mdd de IED en el 1T26, con un crecimiento anual de 10.4%, según la Secretaría de Economía (cifras del 1T26 reportadas por la propia dependencia). En un contexto donde se discute si el nearshoring “se quedó en narrativa”, esa cifra obliga a matizar: inversión sí hay, pero su composición importa.
El desglose reportado muestra dos dinámicas simultáneas:
- Nuevas inversiones: +7.5% anual en 1T26.
- Reinversión de utilidades: +33.5% anual en 1T26.
La lectura que hacemos es que el país está capturando expansión de operaciones existentes con mucha más fuerza que la llegada de proyectos completamente nuevos. Eso puede ser positivo para consolidar clústeres ya formados (por ejemplo, donde ya hay plantas, proveedores y logística), pero también puede limitar el “salto” que se esperaba del nearshoring como reconfiguración masiva.
Desde la óptica empresarial, la reinversión suele venir acompañada de ampliaciones de capacidad, modernización y, en algunos casos, integración vertical. Eso abre oportunidades para proveedores locales que puedan cumplir estándares y escalar. Pero también puede intensificar competencia: si las empresas grandes se expanden, pueden negociar más duro precios y plazos, y exigir mejores condiciones de entrega.
Un punto adicional: si la IED récord convive con la percepción de que faltan “nuevos capitales relevantes”, entonces el debate no es si México atrae inversión, sino qué tan rápido puede convertir esa inversión en una nueva ola de encadenamientos productivos. Para que el nearshoring se consolide, Banamex sugiere que se necesita precisamente eso: una nueva ola de inversiones; sin ella, es difícil hablar de consolidación.
En suma, el 1T26 muestra dinamismo, pero también confirma que el nearshoring, como fenómeno transformador, todavía enfrenta fricciones estructurales.
| Indicador (1T26) | Valor | Lectura rápida |
|---|---|---|
| IED total | 23,591 mdd | Récord trimestral reportado por la Secretaría de Economía |
| Crecimiento anual IED total | +10.4% | Hay dinamismo, pero no responde por sí solo “qué tipo” de inversión es |
| Nuevas inversiones (variación anual) | +7.5% | Crecen, pero a un ritmo menor que la reinversión |
| Reinversión de utilidades (variación anual) | +33.5% | Señal de expansión/continuidad de empresas ya instaladas |
El papel del T-MEC en la estrategia de nearshoring
El T-MEC es uno de los pilares de la propuesta de México en nearshoring. Banamex lo menciona como parte de las ventajas estructurales: la participación en el tratado y la integración con Estados Unidos. En un mundo donde las cadenas buscan regionalizarse, pertenecer a un marco comercial norteamericano es un diferenciador frente a ubicaciones fuera del bloque.
Además, 2026 es un año sensible para el acuerdo: análisis internacionales señalan una revisión programada para julio de 2026 bajo el mecanismo de revisión sexenal. Ese proceso, por definición, introduce un componente de incertidumbre: puede implicar ajustes, mayor exigencia de cumplimiento o cambios en la forma en que se aplican reglas.
Para las empresas, el T-MEC no es solo un texto legal; es un conjunto de requisitos operativos: reglas de origen, documentación, estándares laborales y trazabilidad. En la medida en que el cumplimiento se vuelve más estricto, el nearshoring favorece a quienes pueden demostrar origen y cumplir procesos sin fricción.
Implementación Operativa del T-MEC
Cómo aterrizar T-MEC en operación (pasos con checkpoints):
1) Clasificar producto y BOM: confirmar fracción arancelaria y lista de materiales.Checkpoint: ¿la BOM está actualizada y coincide con compras reales?
2) Evaluar regla de origen aplicable: identificar si aplica cambio de clasificación, VCR u otra regla.Checkpoint: ¿hay insumos “sensibles” que rompen origen?
3) Armar expediente de soporte: declaraciones de proveedor, costos, procesos, trazabilidad por lote.Checkpoint: ¿puedes reconstruir el origen de un embarque específico en horas, no en días?
4) Documentación de exportación: factura, packing list, certificación/declaración de origen y datos consistentes.Checkpoint: consistencia de cantidades, unidades, descripciones y códigos.
5) Auditoría interna periódica: muestreo de embarques y revisión de evidencias.Checkpoint: hallazgos recurrentes (proveedor sin evidencia, cambios de insumo, errores de captura).
Donde más se complica: cambios de proveedor/insumo sin revalidar origen, y documentación incompleta bajo presión de tiempo.
Aquí hay una tensión: el T-MEC es ventaja por acceso y certidumbre relativa, pero su revisión puede elevar exigencias y costos de cumplimiento. En cadenas complejas —automotriz, electrónica, bienes de consumo— la carga documental y la coordinación transfronteriza pueden aumentar. Eso no necesariamente frena el nearshoring; puede, de hecho, reforzarlo dentro de Norteamérica, pero obliga a profesionalizar operaciones.
Para México, el tratado también funciona como “ancla” de largo plazo: la cercanía con EE. UU. es permanente, y el marco comercial, aunque sujeto a revisión, sigue siendo un activo central. La clave es que esa ventaja se traduzca en proyectos que no se queden en pausa por falta de claridad o por costos de cumplimiento mal gestionados.
En términos prácticos, el T-MEC empuja a las empresas mexicanas a invertir en capacidades de cumplimiento y documentación, porque ahí se juega parte del acceso preferencial y la continuidad de negocios transfronterizos.
Conclusiones sobre el futuro del nearshoring en México
Ventajas y retos del nearshoring
Si se resume en una idea: México tiene ventajas estructurales claras para nearshoring, pero la “prueba” está en la ejecución (productividad, infraestructura, talento y certidumbre). Por eso el debate no es si existe interés, sino si se convierte en una nueva ola sostenida de proyectos y encadenamientos.
El nearshoring hacia 2026 en México se parece menos a una ola imparable y más a una oportunidad condicionada. Banamex plantea un diagnóstico que coincide con lo que muchas empresas sienten en el día a día: sí hubo inversiones tras la pandemia, pero el fenómeno no alcanzó la magnitud esperada y, en buena medida, se quedó en narrativa. En los últimos dos años, además, no se ha observado la llegada de nuevos capitales relevantes al ritmo que se anticipaba.
Al mismo tiempo, los datos de IED del 1T26 muestran que el país sigue atrayendo capital: récord de 23,591 mdd, con crecimiento anual de 10.4%. La composición, sin embargo, es reveladora: el gran impulso viene de
Desde nuestro ángulo en Mundi, este tema lo aterrizamos a una pregunta operativa: cómo estos cambios (inversión nueva vs. reinversión, exigencias de cumplimiento y ciclos logísticos) se traducen en presión u holgura de capital de trabajo para empresas mexicanas que importan o exportan.
Este artículo se limita a nearshoring e IED, con énfasis en señales operativas como la composición de la inversión, el cumplimiento y la ejecución. Las cifras de IED corresponden a lo divulgado públicamente para el 1T26 y podrían cambiar conforme se publiquen revisiones o nuevos datos. La revisión del T‑MEC prevista para 2026 puede alterar prioridades y exigencias de cumplimiento, por lo que estas conclusiones podrían requerir actualización.